Quise llorar, quise reír, quise contigo un largo vivir. Más el querer me hizo sufrir pues contigo, o sin ti, me quedé. Amaneció muy deprisa que las estrellas no pude ver. Mi cara, tus ojos y la brisa, el crepúsculo y el atardecer. ¡Hoy no pudo ser!. -¿Cobarde?-, -¿por qué?-, -cobarde-. Algo inexplicable: el atardecer, [...]



